Cinco años de Google.org y las lecciones clave para la era de la IA

En cinco años Google.org invirtió más de $150 millones en programas de habilidades digitales que alcanzaron millones en Europa. De esa experiencia surgen lecciones aplicables a la adopción de IA: adaptar al contexto, ofrecer apoyo integral, fomentar mentalidad de crecimiento, financiar a largo plazo e influir en sistemas.

Por Redaccion TD
Cinco años de Google.org y las lecciones clave para la era de la IA

Resumen

Durante los últimos cinco años Google.org destinó más de $150 millones para cerrar brechas de habilidades digitales, trabajando con 70 organizaciones en 41 países europeos y alcanzando a millones de personas. Con la llegada acelerada de la inteligencia artificial, la organización publicó un informe con aprendizajes clave: cómo diseñar programas efectivos, ampliar impacto y preparar a comunidades enteras para los cambios laborales que trae la IA.

Este artículo adapta esas lecciones para líderes y responsables en América Latina, señalando qué funciona según la experiencia de Google.org y cómo traducir esas prácticas al contexto regional.

Qué se aprendió: resultados concretos

Los programas apoyados por Google.org y sus socios muestran resultados llamativos que ayudan a evaluar qué intervenciones funcionan. Entre los ejemplos citados:

  • Una investigación apoyada por Google.org con la organización Generation detectó sesgos en procesos de contratación impulsados por IA contra trabajadores de media carrera; a partir de eso se diseñó un programa específico que alcanzó una tasa de colocación laboral del 83%.
  • Organizaciones que ofrecieron apoyo integral (ayuda con costos de vida y acceso a tecnología) reportaron tasas de finalización mucho mayores: en INCO, los programas con apoyo integral alcanzaron una tasa de terminación del 44%, más del doble que los que no lo ofrecían.
  • Historias individuales ilustran el efecto multiplicador: cuando las hermanas Asmaan y Farzaneh llegaron a Alemania sin experiencia digital, un programa llamado DigiCo les ofreció formación técnica y lingüística que les permitió avanzar a programación y después volver como instructoras voluntarias.
  • Programas orientados a la mentalidad de crecimiento muestran continuidad en el aprendizaje: TSL (The Finnish Workers’ Educational Association) reportó que 69% de participantes del programa SkillPlus continuaron desarrollando habilidades digitales tras finalizar el curso.
  • Iniciativas con redes de mentores funcionan como ecosistemas sostenibles: en Czechitas, los exalumnos constituyen el 40% de la comunidad educativa, generando un ciclo de apoyo que perdura más allá de la subvención inicial.
  • Proyectos locales escalados a nivel nacional demuestran el potencial de transformar políticas públicas: la plataforma Diia.Osvita en Ucrania pasó de ser un proyecto local a formar parte de la infraestructura nacional, hoy sirviendo a 52% de adultos.

Lección 1 — Diseñar para el contexto

Cada persona y cada comunidad tienen barreras diferentes: idioma, acceso a internet, experiencias laborales previas, responsabilidades familiares o estatus migratorio. Los mejores resultados provienen de programas creados con y para el grupo al que apuntan, no de soluciones “prefabricadas”.

Para América Latina esto implica adaptar contenidos a idiomas locales, niveles educativos y realidades laborales informales. También significa colaborar con organizaciones comunitarias que conocen las brechas reales y pueden ayudar a identificar candidatos y medir impacto.

Lección 2 — Apoyo integral (wraparound) es crítico

La formación técnica sola no garantiza éxito cuando las personas enfrentan problemas básicos como vivienda, cuidado infantil o falta de dispositivos. Los datos citados muestran que el apoyo integral —cupones para transporte, acceso a equipos, subsidios temporales— multiplica las tasas de finalización y de inserción laboral.

En la región, donde la informalidad y la precariedad son frecuentes, considerar estos apoyos desde el diseño programático es especialmente relevante para que la capacitación no quede sólo en cifras de inscripción.

Lección 3 — Fomentar una mentalidad de crecimiento y redes de mentoría

La rapidez del cambio tecnológico exige que las personas no solo aprendan una habilidad puntual, sino que desarrollen capacidad para continuar aprendiendo. Programas que integran mentoría, redes de pares y seguimiento postcurso logran que los participantes sigan evolucionando profesionalmente.

Además, promover que exalumnos se conviertan en formadores genera sostenibilidad: se reducen costos y se fortalece la confianza comunitaria.

Lección 4 — Financiamiento flexible y visión a largo plazo

Invertir en infraestructura organizacional de las ONG y organizaciones locales —no solo en cursos puntuales— permite construir programas resilientes que perduren ante cambios tecnológicos o de financiación. Google.org subraya la importancia de financiación flexible que permita iterar, medir y escalar soluciones efectivas.

Para responsables públicos y empresas en América Latina, esto sugiere priorizar apoyos que fortalezcan capacidades institucionales locales en lugar de replicar proyectos cortoplacistas.

Lección 5 — Influenciar sistemas: de piloto a política

Para generar cambio a escala no alcanza con capacitar a individuos: hay que mejorar los sistemas que sostienen el empleo y la educación. Financiamiento sin riesgo permite a las organizaciones probar ideas innovadoras que, si funcionan, pueden convertirse en modelos para políticas públicas.

El caso de Diia.Osvita muestra que un proyecto local, bien diseñado, puede transformarse en infraestructura nacional. En América Latina, adaptar este enfoque puede implicar colaborar con ministerios, instituciones educativas y cámaras empresariales para que programas exitosos se integren a agendas públicas.

¿Qué significa esto para empresas y gobiernos en América Latina?

  • Priorizar alianzas locales: trabajar con organizaciones comunitarias, universidades y proveedores de formación que entiendan el contexto.
  • Diseñar apoyos integrales: contemplar ayudas que permitan a las personas completar los programas (transporte, equipos, apoyo familiar).
  • Invertir en capacidades institucionales: financiar la operación y la formación de las organizaciones, no solo las becas individuales.
  • Medir más allá de inscripciones: evaluar tasas de conclusión, colocación laboral y continuidad de aprendizaje.
  • Pensar en política pública: documentar y sistematizar lo que funciona para facilitar adaptaciones a escala nacional.

Conclusión

La experiencia de Google.org en Europa ofrece lecciones claras para la transición hacia una economía potenciada por IA: contextualizar la oferta formativa, acompañar con apoyos sociales y tecnológicos, fomentar aprendizaje continuo, financiar capacidades a largo plazo e incidir en los sistemas. En América Latina, adoptar estos principios y adaptarlos a las condiciones locales puede acelerar la inclusión en la nueva era laboral y ampliar los beneficios de la IA a comunidades más diversas.

La transformación no será automática, pero sí posible si las empresas, organizaciones sociales y gobiernos colaboran con estrategias que pongan a las personas en el centro y diseñen políticas para escalar lo que realmente funciona.

Fuente original: Google AI Blog