Cómo Google incorporó materiales reciclados en sus productos y qué significa para la industria
Google logró avances significativos en el uso de materiales reciclados en sus dispositivos: el Pixel 10a contiene 36% de materiales reciclados por peso, y los Nest llegan hasta 60%. La compañía publica una guía con aprendizajes para ayudar a otras empresas a escalar el uso de reciclados.
De una meta ambiciosa a una guía práctica
En 2019 Google se propuso un objetivo claro: incorporar materiales reciclados en cada nuevo producto de hardware de consumo. Alcanzaron esa meta antes de lo previsto y, ya en 2020, elevaron la ambición: usar al menos 50% de plástico reciclado o renovable en sus productos de hardware. Para 2025 informan que el 48% del plástico empleado en los productos fabricados fue contenido reciclado.
Más allá del plástico, Google amplió su seguimiento para medir el contenido reciclado en todo el producto por peso. Ese enfoque integral permite evaluar el impacto real de las decisiones de diseño y suministro, y sirve como base para compartir prácticas con la industria.
Resultados concretos en productos emblemáticos
Los avances no son solo metas. Google reporta cifras concretas en dispositivos comerciales:
- Pixel 10a: 36% de su peso corresponde a materiales reciclados, incluyendo aluminio, cobalto, cobre, oro, estaño, tungsteno, tierras raras, plásticos y vidrio.
- Nest Learning Thermostat (4.ª gen): 48% de contenido reciclado por peso (dato reportado en conjunto con el Nest Temperature Sensor en el paquete combinado).
- Nest Wifi Pro: 60% de contenido reciclado por peso.
Estos porcentajes se presentan como referencia de lo que puede lograrse combinando cambios en diseño, selección de materiales y cadenas de suministro.
Los desafíos: el dilema de la oferta y la demanda
El avance no fue lineal. Al comenzar, Google identificó un problema estructural en la industria: muchos proveedores no veían sentido en aumentar la producción de materiales reciclados si las marcas no garantizaban demanda sostenida; y las marcas, a su vez, no querían comprometerse sin una oferta estable. Ese círculo vicioso —una especie de Catch-22— limitaba la disponibilidad y la competitividad de materiales reciclados.
La respuesta fue estratégica: Google trabajó en paralelo con proveedores para demostrar demanda real, ayudando así a estimular inversión y escalamiento en la oferta de materiales reciclados. Esa intervención apuntó no solo a resolver su propia necesidad de insumos, sino a crear condiciones para que otros fabricantes pudieran acceder a esos materiales.
Qué comparte Google: la Recycled Materials Guide
Con la intención de acelerar la adopción en el sector, Google publicó la Recycled Materials Guide. El objetivo es transferir conocimiento práctico sobre ingeniería, diseño y operaciones para integrar distintos materiales reciclados: plásticos, aluminio, acero inoxidable, cobalto, cobre, oro, estaño, tungsteno y tierras raras.
La guía está disponible en formato descargable y también en NotebookLM, ofreciendo una forma interactiva de explorar contenidos —algo útil para equipos que quieran incorporar la guía en procesos internos de decisión y diseño.
Transparencia y métricas: cómo se mide el progreso
Google declaró que su cifra del 48% de plástico reciclado se basa en el peso total de plástico de productos Pixel, Nest, Chromecast y Fitbit fabricados en 2024. Es importante notar la aclaración técnica: ese cálculo no incluye plásticos presentes en placas de circuito impreso, etiquetas, cables, conectores, componentes electrónicos, ópticos o adhesivos. Estas distinciones son relevantes para entender comparaciones y límites en las métricas.
En el caso del Pixel 10a, la compañía también hace referencia a los requisitos de ecodiseño de la Unión Europea (Ecodesign of Smartphones 2023/1670), que establecen rangos indicativos para ciertos materiales críticos: cobalto en baterías (10–20 g), neodimio en altavoces y motores (0.2–0.3 g) y oro en todos los componentes (0.01–0.02 g). Estos marcos regulatorios orientan cómo reportar y medir materiales críticos sin comprometer la confidencialidad de diseños.
Lecciones prácticas para empresas y responsables en América Latina
Aunque la guía nace de la experiencia de Google, sus principios son aplicables a empresas de cualquier tamaño y región. Algunas ideas que pueden ser útiles para tomadores de decisión en América Latina:
- Definir metas claras y medibles: fijar objetivos por tipo de material y por peso facilita el seguimiento y la rendición de cuentas.
- Medir el contenido por producto, no solo por tipo de material: evaluar el porcentaje de contenido reciclado por peso total del producto ofrece una visión más holística.
- Comprometerse con proveedores: la demanda sostenida es clave para que los recicladores y procesadores inviertan en capacidad.
- Colaborar para crear mercado: alianzas entre marcas, operadores de reciclaje y gobiernos pueden acelerar la disponibilidad de materiales reciclados localmente.
- Usar guías y recursos interactivos: documentos como la Recycled Materials Guide y herramientas colaborativas (por ejemplo, versiones interactivas como NotebookLM) ayudan a difundir el conocimiento entre equipos de diseño, compras y sustentabilidad.
Para la región, estas prácticas pueden traducirse en oportunidades para fortalecer cadenas de suministro locales de materiales reciclados, reducir dependencia de importaciones y generar empleo en industrias de gestión de residuos y refinación de materiales.
No es solo reputación: implica cambios en diseño y operaciones
Integrar materiales reciclados exige articular áreas que tradicionalmente operan de forma separada: diseño industrial, ingeniería, compras y calidad. Cambios en especificaciones de materiales, tolerancias de manufactura y pruebas de durabilidad suelen ser necesarios para mantener la funcionalidad y la fiabilidad de los productos.
Además, la trazabilidad y la verificación del contenido reciclado requieren procesos de auditoría y documentación que muchas organizaciones deben fortalecer.
Hacia una economía circular más amplia
El enfoque de Google ilustra cómo las grandes marcas pueden usar su posición en la cadena de valor para romper inercia y fomentar la producción de materiales reciclados a mayor escala. Compartir guías, métricas y lecciones operativas —en vez de mantener ese conocimiento cerrado— contribuye a que adopciones similares se propaguen en la industria.
Para los actores latinoamericanos, la recomendación práctica es tomar estos aprendizajes como punto de partida: adaptar metas al contexto local, identificar socios regionales para reciclaje y procesado, y diseñar rutas de compra que estimulen oferta local con garantías de calidad.
Dónde profundizar
Si desean aplicar estos aprendizajes, la Recycled Materials Guide de Google es un recurso para revisar procesos, ejemplos de materiales y consideraciones de ingeniería y compras. Complementar esa lectura con marcos regulatorios locales y políticas de gestión de residuos permitirá diseñar estrategias realistas y escalables.
Adoptar materiales reciclados no es un objetivo exclusivo de grandes fabricantes: con metas claras, acuerdos de compra y colaboración multisectorial es posible impulsar una transición hacia productos más sostenibles en la región.
Conclusión
Google avanzó de una ambición inicial a resultados tangibles al combinar objetivos públicos, trabajo colaborativo con proveedores y transparencia en métricas. La publicación de su guía pretende que esos aprendizajes ayuden a acelerar la adopción de materiales reciclados en toda la industria. Para América Latina, la lección principal es que la demanda coordinada y las alianzas estratégicas pueden crear las condiciones para una oferta local más robusta, impulsando tanto la sostenibilidad como nuevas oportunidades económicas.
Fuente original: Google AI Blog