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Bruselas exige a Meta garantías permanentes para proteger a los menores tras acuerdo en EE. UU.

Tras el acuerdo de Meta con 52 fiscales generales de EE. UU., Bruselas reclama que las medidas de protección para menores sean permanentes y compatibles con la Ley de Servicios Digitales. El pacto estadounidense incluye pagos millonarios y limitaciones temporales en el diseño de las plataformas.

Por Redaccion TD
Bruselas exige a Meta garantías permanentes para proteger a los menores tras acuerdo en EE. UU.

Resumen de la situación

La Comisión Europea ha pedido a Meta (matriz de Facebook e Instagram) que presente compromisos de protección “permanentes” para los menores en la Unión Europea, después del acuerdo extrajudicial que la compañía alcanzó con 52 fiscales generales de Estados Unidos. Ese pacto contempla pagos millonarios y cambios en el diseño de las apps, pero sus medidas están acotadas en el tiempo, algo que preocupa a las autoridades comunitarias.

Qué contiene el acuerdo en Estados Unidos

El acuerdo con los fiscales generales pone fin a demandas que acusaban a Meta de diseñar sus aplicaciones para maximizar la adicción entre los menores. Entre sus puntos más relevantes, según anunciaron las partes:

  • Pago de casi 18.000 millones de dólares a lo largo de los próximos años.
  • Límites de uso: restricción a dos horas de navegación para menores en las redes.
  • Notificaciones y uso nocturno: prohibición de notificaciones en horario lectivo y la introducción de un modo nocturno que impida el uso de Facebook o Instagram por la noche.
  • Verificación de edad reforzada para identificar con mayor precisión a menores de 13 años (quienes no pueden usar las plataformas) y a adolescentes de 13 a 17 años, sujetos a las medidas de restricción.
  • Opciones no automáticas para los usuarios: permitir elegir entre ver contenidos solo de perfiles seguidos frente a recomendaciones algorítmicas y desactivar la reproducción automática de vídeos o el llamado scroll infinito.

Estas medidas buscan reducir puntos de diseño que, según las demandas, fomentaban el consumo prolongado entre jóvenes. Sin embargo, muchas de ellas están planteadas con límites temporales o como opciones que el usuario puede activar o no.

La postura de la Unión Europea y la DSA

La Comisión Europea ha dejado claro que cualquier compromiso en Europa debe ser duradero y cumplir la legislación vigente. Una investigación previa de la Comisión determinó que ciertos elementos del diseño de Facebook e Instagram son “adictivos” y contravienen la Ley de Servicios Digitales (DSA). En ese contexto, Bruselas considera que la pelota ahora está en el tejado de Meta para presentar medidas concretas que corrijan esas infracciones.

Entre los aspectos que la Comisión ha señalado como insuficientes están las herramientas de gestión del tiempo de pantalla y los controles parentales existentes. La exigencia europea se centra en que las soluciones no sean temporales ni opcionales cuando afectan la protección de menores.

Presiones paralelas y multas en debate

Además de la intervención de la Comisión, hay otras iniciativas que aumentan la presión sobre Meta. El ministro de Asuntos Digitales de Polonia solicitó a la UE que imponga una multa de 250 millones de euros a la compañía por no evitar la difusión de desinformación. Estas demandas y pedidos de sanción muestran que el tema no se reduce a cuestiones de diseño de producto, sino que incluye responsabilidad sobre contenidos y publicidad dañina.

Reacciones internacionales

El acuerdo ha generado ecos en distintos continentes:

  • Australia elogió las restricciones y recuerda que fue el primer país en prohibir redes sociales para menores de 16 años (medida que, según fuentes vinculadas, entró en vigor en diciembre de 2025). A pesar de la norma, estudios citados indican que hasta el 80% de los menores australianos siguen accediendo mediante VPN u otras técnicas.
  • En Asia, países como China, Corea del Sur, India, Malasia, Indonesia y Filipinas están avanzando en regulaciones para limitar los riesgos de las redes entre jóvenes. El regulador surcoreano señaló que las protecciones acordadas con Meta deberían aplicarse globalmente, no solo en mercados concretos.
  • En Filipinas, Meta y la plataforma de videojuegos Roblox se comprometieron a reforzar la verificación de edad y ampliar controles parentales tras reuniones con autoridades locales.
  • En Australia, el despacho Shine Lawyers ha declarado que explora la posibilidad de iniciar litigios similares a los de EE. UU., dada la preocupación por el diseño de plataformas que maximizan el tiempo de uso.

Qué implica esto para América Latina

Aunque el acuerdo formal se firmó en Estados Unidos y la Comisión Europea reclama equivalencias en la UE, las consecuencias pueden llegar a América Latina de varias maneras:

  • Precedente global: medidas que grandes plataformas adopten en EE. UU. o la UE pueden convertirse en plantillas técnicas y de cumplimiento que luego se ofrezcan globalmente, ya sea por decisión corporativa o por exigencia regulatoria.
  • Desafíos locales para la verificación de edad: en muchos países latinoamericanos la ausencia de documentación universal y las brechas en registros digitales hacen más complejo aplicar sistemas de verificación de edad robustos sin afectar la privacidad o excluir a usuarios legítimos.
  • Capacidad regulatoria: los reguladores latinoamericanos deberán evaluar si adoptan enfoques similares a la DSA (enfoque basado en obligaciones para plataformas) o si prefieren otras herramientas, como campañas de educación digital y estándares mínimos de diseño responsable.
  • Acceso y desigualdad: controles parentales o limitaciones de uso requieren no solo tecnología sino también alfabetización digital de familias y escuelas; de lo contrario, las medidas pueden ser ineficaces en poblaciones vulnerables.

Recomendaciones prácticas para la región

Para gobiernos y decisores en América Latina, los siguientes pasos pueden ayudar a adaptar la agenda global a contextos locales:

  • Analizar los compromisos de las grandes plataformas y exigir su aplicabilidad y vigencia en los territorios locales.
  • Exigir transparencia sobre las herramientas de verificación de edad, con salvaguardas de privacidad y sin crear barreras de acceso.
  • Promover programas de educación digital dirigidos a padres, docentes y adolescentes para aumentar la efectividad de controles parentales y límites de uso.
  • Coordinar esfuerzos regulatorios regionales para compartir buenas prácticas y capacidades de supervisión frente a empresas que operan en múltiples jurisdicciones.

Conclusión

El acuerdo de Meta en Estados Unidos y la reacción de Bruselas marcan un momento relevante en la discusión sobre la responsabilidad de las plataformas frente a menores. Mientras EE. UU. registra un pacto que incluye compensaciones y cambios de producto, la Unión Europea exige que las medidas sean permanentes y compatibles con la DSA. Para América Latina, el desafío será aprovechar este impulso internacional para adaptar soluciones que protejan a menores sin sacrificar el acceso ni la privacidad, y para que las obligaciones de las plataformas se traduzcan en efectos reales y verificables en cada país.

Fuente original: El Pais IA