La IA ya escribe bestsellers: dónde aparece y qué significa para editores y lectores

Un análisis de 119 superventas de 2025-26 revela que la inteligencia artificial está presente en una parte importante de los libros autopublicados, sobre todo en novelas románticas. Herramientas como Pangram detectan desde capítulos puntuales hasta obras casi enteras generadas por IA.

Por Redaccion TD
La IA ya escribe bestsellers: dónde aparece y qué significa para editores y lectores

La llegada de la IA al mundo del libro

La inteligencia artificial ya no es solo tema de software o investigación: también está escribiendo libros. Un análisis sobre 119 títulos populares en 2025 y 2026, tomados de listas de superventas en Amazon y Casa del Libro y de ganadores de premios literarios, muestra que la presencia de texto generado por IA es real y distribuida de forma desigual.

El estudio utilizó Pangram, una herramienta de detección, para revisar tres fragmentos de 1.000 palabras por libro —equivalente a unas 10 páginas— y analizó el texto completo de 12 títulos con indicadores elevados de IA. Además se hizo una comparación con 56 libros publicados en 2019 y 2020 (antes de los modelos generativos actuales): ninguno de esos libros antiguos mostró trazas de IA.

Resultados principales

De los 119 libros analizados de 2025-26, 35 (29%) contienen algún rastro de IA según las pruebas y 13 superan el 50% de texto atribuido a máquina. Los casos de uso mayoritario detectados se concentran en obras autopublicadas y, dentro de ellas, predominan las novelas románticas.

Entre los títulos con mayor porcentaje detectado hay ejemplos muy leídos: Devuélveme mi país, del político Alvise Pérez, llegó a ser número 1 en Amazon y Pangram clasifica el 97% del texto como generado por IA. Otros hallazgos relevantes: Mr. Sterling. Romance con el CEO (autor seudónimo Violeta Dark) aparece con 100% de IA; Mi jefe es el Anticristo (versión sexy) de Estrella Correa con 86%; El asesino del mapa, de Pablo Poveda, 75%; y Novia del CEO por Navidad (seudónimo Leila Yoon) 53%.

EL PAÍS contactó a los autores y a las páginas de contacto señaladas; no obtuvo respuesta. En el caso de Alvise Pérez, el autor publicó un correo en redes que, según él, fue redactado por su IA, donde asegura haber escrito el libro “palabra a palabra”. Pangram, por su parte, no informa sobre quién usó la IA ni de qué manera —si se le pidió generar textos completos o ampliar notas y esquemas—, solo clasifica el origen del texto.

Dónde se concentra la IA y por qué

El uso mayoritario de IA se concentra en la autopublicación: de 44 títulos autopublicados en la muestra, 13 (30%) mostraron un uso mayoritario de IA. La novela romántica domina entre los superventas de Amazon, lo que explica en parte por qué este género sale más afectado. Muchos de estos libros tienen cientos o miles de valoraciones (entre 270 y 2.000 en algunos casos), lo que indica que el alcance de la IA en el mercado no es marginal.

Por contraste, los autores asentados y las grandes editoriales dieron en la mayoría de los casos resultados de 0%: títulos recientes de Javier Cercas, Antonio Muñoz Molina, Isabel Allende, María Dueñas, Dolores Redondo y ganadores de premios como el Planeta o el Nadal no muestran señales de IA. Tampoco lo hicieron libros políticos muy vendidos en la muestra, como los de Iván Espinosa de los Monteros o el juez Manuel Marchena.

Aun así, sí aparecen trazas en algunas obras editadas por sellos tradicionales: 9 libros de editorial mostraron cierta presencia de IA, incluidos cuatro títulos de no ficción con porcentajes entre 12% y 34%.

Limitaciones de los detectores y controles realizados

Pangram no es infalible: la herramienta puede cambiar su criterio en fragmentos cortos con pequeños cambios léxicos, por lo que los resultados son indicativos más que definitivos. Para validar su operativa, se hicieron dos controles: primero, los 56 libros de 2019-20 analizaron 168 fragmentos y ninguno dio positivo; segundo, se generaron 29 textos con IA imitando estilos de libros reales y Pangram detectó todos.

La evaluación práctica mostró también que la IA no se usa de forma homogénea dentro de los libros: puede haber capítulos casi enteros generados por máquina junto a otros sin rastro alguno.

Patrones de uso: desde fragmentos hasta obras enteras

En no ficción, el uso de IA tiende a concentrarse en explicaciones obvias o secciones de menor valor original —un uso comparable al que en el pasado se daba a Wikipedia o a repositorios de apuntes—. Entre los libros de no ficción de editorial, ninguno de los 16 analizados de 2019-20 dio señal; en 2025-26 sí aparecen trazas en 7 de 22.

En ficción autopublicada, algunos títulos recurren a la IA de forma mucho más intensa, hasta el punto de que Pangram atribuye casi la totalidad del texto a una máquina en casos concretos.

Regulación, contratos y debate público

Nada de lo detectado es, por sí mismo, ilegal. Amazon solicita que se identifique el contenido generado por IA, pero no lo prohíbe. Muchas editoriales ya incluyen cláusulas relativas a la IA en los contratos de autor y algunas houses señalan que sus políticas pasan por que “todo debe empezar con un humano y acabar con un humano”, en palabras de Miguel Aguilar, editor de Penguin Random House. El foco se traslada, por tanto, al mercado y a la percepción del lector: la IA dejará de ser un problema legal para convertirse en un tema de confianza y etiquetado si los compradores deciden penalizar libros con contenido generado por máquinas.

El debate sobre la autoría con IA escaló en 2026, impulsado por herramientas de detección más potentes y por casos mediáticos, como la sospecha de que ciertas novelas premiadas o éxitos inesperados pudieron contar con ayuda significativa de modelos generativos.

¿Qué debe importar a los profesionales y tomadores de decisión en América Latina?

  • Para editoriales y agentes: reforzar procesos de verificación y cláusulas contractuales claras sobre uso de IA; definir políticas públicas de transparencia hacia el lector.
  • Para librerías y plataformas: valorar mecanismos de etiquetado que permitan a los consumidores elegir, y evaluar cómo los algoritmos de recomendación pueden amplificar o mitigar obras generadas por IA.
  • Para autores y autopublicantes: entender que la IA es una herramienta accesible que puede acelerar producción, pero que su uso masivo puede tener consecuencias comerciales y reputacionales.

En mercados latinoamericanos donde la autopublicación y las plataformas digitales crecen con rapidez, estas tensiones pueden aparecer antes o más pronunciadas: los lectores locales también suelen tomar decisiones de compra basadas en reseñas y confianza del autor, dos factores que la irrupción de la IA puede alterar.

Conclusión

Los hallazgos muestran que la inteligencia artificial ya está presente en el mercado de libros, sobre todo en autonomía de producción (autopublicación) y en géneros populares como la novela romántica. Las herramientas de detección ofrecen indicios valiosos, pero no definitivos; el futuro dependerá de cómo reaccionen lectores, plataformas y editoriales ante la necesidad de transparencia y responsabilidad en el uso de IA.

Fuente original: El Pais IA