Cómo Google e IDB impulsan tres iniciativas clave de IA para América Latina

Google y el Banco Interamericano de Desarrollo presentan tres iniciativas para impulsar la adopción responsable de IA en América Latina: un informe práctico, una academia de formación para funcionarios y fondos para infraestructura digital compartida. La estrategia busca reducir brechas tecnológicas y potenciar servicios públicos.

Por Redaccion TD
Cómo Google e IDB impulsan tres iniciativas clave de IA para América Latina

Optimismo y oportunidad: por qué importa la IA en América Latina

América Latina destaca por un alto grado de optimismo frente a la inteligencia artificial. Según el informe “Our Life with AI” de Google e Ipsos, la emoción por la IA en México (69%), Brasil (61%) y Argentina (58%) supera con claridad a la del Norte Global. Ese entusiasmo ya se refleja en aplicaciones concretas: en Brasil la autoridad fiscal federal aplica Gemini en Google Cloud para automatizar la revisión de equipaje en el aeropuerto de Guarulhos, liberando agentes para enfocarse en casos de alto riesgo; y en México la Auditoría Superior de la Federación (ASF) redujo procesos de auditoría que antes tomaban 10 meses a minutos gracias a herramientas de Google.

Es en ese contexto que, durante las reuniones de primavera del Banco Mundial y el BID en Washington, D.C., se anunciaron tres iniciativas conjuntas entre Google y el Banco Interamericano de Desarrollo (IDB) para acelerar la adopción responsable de IA y apoyar la transformación digital en la región.

1) Guía práctica basada en datos: “AI Works for Spanish Speaking Latin America”

Para orientar a los gobiernos frente a la complejidad de la adopción de IA, Google encargó a la consultora Foresight el informe “AI Works for Spanish Speaking Latin America”, parte de la serie AI Sprinters. El estudio plantea que la adopción estratégica y responsable de IA podría sumar entre 3.6% y 6.7% al PIB regional, lo que equivale a hasta 242.000 millones de dólares anuales.

Ese potencial económico —que, según el IDB, sería suficiente para cubrir la brecha anual de inversión en infraestructura del continente o representar la mitad del gasto público en salud de la región— convierte a la IA en una palanca relevante para el desarrollo. El informe no es solo una estimación macroeconómica: se propone como un manual práctico para responsables de políticas públicas, centrado en cuatro pilares esenciales:

  • Talento: actualizar la formación y capacitar a la fuerza laboral para una economía impulsada por IA.
  • Infraestructura: ampliar capacidad en la nube y conectividad de alta velocidad para activar la innovación local.
  • Innovación tecnológica: integrar nuevas tecnologías en industrias existentes y apoyar a las pequeñas y medianas empresas en su transición hacia herramientas de IA; además, promover vínculos más estrechos entre universidades y sector privado.
  • Políticas habilitantes: diseñar estrategias nacionales de IA y regulaciones basadas en evidencia que mitiguen riesgos específicos sin frenar la innovación local.

Estos cuatro ejes ofrecen un marco para que gobiernos y actores locales prioricen inversiones y acciones prácticas, con foco en impacto social y sostenibilidad.

2) Capacitar al sector público: la nueva AI Academy en ImplementaLAC

La implementación de IA en lo público exige funcionarios capacitados que comprendan tanto oportunidades como límites y riesgos. Para eso, el IDB y la plataforma Apolitical lanzan una AI Academy dentro de ImplementaLAC, alimentada por contenido del Government AI Campus —un recurso desarrollado con apoyo de Google.

La Academia ofrecerá formación gratuita en español, portugués e inglés, entre otros idiomas, dirigida a servidores públicos. El objetivo es facilitar la adopción responsable de soluciones de IA en la administración pública: diseñar políticas, evaluar proveedores, entender cuestiones de privacidad y gestionar proyectos tecnológicos con orientación a resultados para la ciudadanía.

Contar con formación accesible y centrada en contextos gubernamentales permite reducir errores comunes en despliegues de tecnología —como falta de datos adecuados, ausencia de estándares de interoperabilidad o debilidad en la gestión del cambio— y contribuirá a que las soluciones digitales respondan a prioridades sociales concretas.

3) Invertir en infraestructura digital compartida: $5 millones para Co-Develop

La tercera iniciativa busca fortalecer la infraestructura digital pública (DPI) que puede reutilizarse entre países y servicios, evitando que cada nación construya soluciones costosas desde cero. Google.org aportará 5 millones de dólares al fondo global sin fines de lucro Co-Develop, destinado a ayudar a gobiernos a adoptar DPI probadas, como sistemas de identidad digital y plataformas de pagos.

Un caso concreto es la colaboración con el IDB para expandir IdLAC, un sistema de identidad digital seguro que ya se está escalando en 12 países de América Latina y el Caribe. IdLAC facilita que identidades digitales sean reconocidas entre fronteras: por ejemplo, una persona de Brasil podría usar sus credenciales en Colombia o Argentina para gestionar requisitos de entrada, verificar cobertura de vacunas o tramitar recetas médicas mientras viaja.

El enfoque en DPI compartida reduce costos, acelera despliegues y mejora la interoperabilidad regional, requisitos clave para servicios públicos más eficientes y ciudadanos mejor conectados.

Implicaciones prácticas y retos para la región

Las tres iniciativas combinan evidencia, capacitación e inversión en infraestructura, lo que forma un paquete integral para promover adopciones responsables de IA en la administración pública. Sin embargo, existen desafíos que gobiernos y actores privados deben considerar:

  • Brecha de conectividad y capacidad en la nube: ampliar infraestructura es condición previa para que las soluciones de IA funcionen de manera justa y sostenible.
  • Formación continua: la capacitación debe acompañarse de cambios en currículos educativos y programas de reconversión laboral para no dejar a trabajadores rezagados.
  • Regulación balanceada: las políticas públicas deben proteger derechos (privacidad, no discriminación) sin imponer barreras que inhiban innovaciones locales.
  • Inclusión de pymes y academia: la adopción masiva requiere incentivos y apoyo técnico para pequeñas empresas y centros de investigación locales.

Qué significa esto para líderes y decisores en América Latina

Estas iniciativas ofrecen herramientas concretas para que gobiernos aceleren la digitalización de servicios públicos con enfoque responsable. Para los decisores, el mensaje es claro: la oportunidad económica y social de la IA es real, pero su captura depende de estrategias integradas que combinen talento, infraestructura, innovación y políticas habilitantes.

Colaboraciones público-privadas, fondos que prioricen reutilización de tecnología y programas de formación alineados con necesidades operativas del sector público pueden marcar la diferencia. La experiencia ya en marcha en Brasil y México demuestra que los beneficios son tangibles cuando la tecnología se aplica a problemas concretos.

Conclusión

La asociación entre Google e IDB pone sobre la mesa una hoja de ruta práctica para que América Latina avance en la era de la IA: evidencia y recomendaciones técnicas, capacitación masiva para el sector público y recursos para construir infraestructura digital compartida. Si se implementa con prudencia y enfoque en equidad, esta combinación puede ayudar a la región a transformar servicios públicos, impulsar productividad y generar beneficios económicos significativos para sus ciudadanos.

Fuente original: Google AI Blog