Cómo Copilot transformó el trabajo en KPMG Canada: más valor, no solo ahorro de tiempo

Para Christine Andrew de KPMG Canada, el valor de Copilot no está solo en ahorrar tiempo, sino en cómo ese tiempo se reutiliza en actividades estratégicas de mayor impacto. Copilot aceleró planificación y reportes, permitió reflexionar sobre la dirección del negocio y fomentó una adopción responsable a gran escala.

Por Redaccion TD
Cómo Copilot transformó el trabajo en KPMG Canada: más valor, no solo ahorro de tiempo

Más allá del ahorro de tiempo: reubicando el foco hacia lo estratégico

Lo que realmente valora Christine Andrew, Managing Director for AI Enablement en KPMG Canada, no es únicamente que Copilot reduzca la carga administrativa: es lo que ese tiempo liberado permite hacer. Aunque la ganancia en productividad es real, la ventaja mayor aparece cuando ese tiempo se reasigna a actividades estratégicas y de mayor valor para la organización.

Hasta hace poco, gran parte del tiempo ejecutivo se consumía en tareas operativas: diseñar planes, convertirlos en presentaciones, ejecutar y luego volver sobre el seguimiento y los reportes. Con Microsoft 365 Copilot acelerando la planificación y la generación de reportes, ese trabajo mecánico se comprime. El resultado no es solo velocidad: es una ejecución de mayor calidad, donde se invierte más atención en cómo se entregan los planes y no solo en cómo se documentan.

Más espacio para pensamiento estratégico y conexión externa

Al liberar horas antes dedicadas a tareas repetitivas, Andrew ha ganado “más tiempo y espacio” para pausar, tomar distancia del flujo de reuniones y entregables, y preguntarse por las tendencias del mercado, los riesgos emergentes y las verdaderas necesidades de los clientes. En otras palabras, Copilot no solo cambia cuánto se trabaja, sino en qué se emplea ese tiempo.

Otro beneficio importante ha sido la posibilidad de conectar con otras organizaciones y aprender sobre sus estrategias y desafíos en adopción de IA. Ese intercambio de experiencias ha permitido identificar buenas prácticas que enriquecen la propia implementación en KPMG Canada.

Herramientas concretas en el día a día

Andrew usa intensamente Copilot en Teams para gestionar un calendario frecuentemente doble o triple reservado. Los resúmenes de reuniones y los comandos de tipo “ponme al día” funcionan como un sustituto cuando no es posible estar en todas las sesiones. De forma complementaria, Copilot Chat sirve como un contrapunto de pensamiento: prueba y cuestiona borradores de estrategia, señala vacíos, anticipa objeciones y simula reacciones desde distintas perspectivas ejecutivas.

El impacto se traduce en usos concretos. Por ejemplo, al preparar una conferencia magistral, Andrew aprovechó las capacidades de investigación de Copilot para entender mejor a la audiencia y sus desafíos, afinando así el mensaje y la relevancia del contenido.

Un despliegue progresivo y con foco en gobernanza

Casi tres años atrás, Andrew lideró el programa inicial de acceso temprano a Copilot en KPMG Canada, pilotando 40 licencias dentro de la firma. La retroalimentación fue positiva incluso mientras el producto evolucionaba. Posteriormente, y en coordinación con el equipo de TI, amplió la prueba a mil usuarios y, finalmente, en 2025 la compañía desplegó Copilot a las 12,000 personas que integran la firma.

La adopción masiva fue posible por la integración profunda de Copilot con el ecosistema Microsoft, que facilita el uso diario. Pero la elección no fue solo técnica: se aseguró un marco de adopción responsable. Copilot opera dentro del entorno de confianza de KPMG, alineado con los estándares de la firma en IA responsable y gestión de riesgos.

Hoy, la adopción se monitorea semanalmente. Equipos intercambian casos de uso de alto valor y, como parte de la gestión del desempeño, los empleados deben fijar objetivos relacionados con IA. Además, KPMG implementó varios programas de formación destinados a que las personas usen la IA de forma efectiva y segura.

No se trata de reducir la jornada, sino de elevar el trabajo

Para Andrew, el objetivo del escalamiento no fue perseguir una novedad tecnológica, sino liberar a las personas de trabajos de bajo valor para que puedan asesorar mejor a los clientes y enfrentar retos más complejos. Copilot no acorta la jornada laboral; transforma cómo se emplea ese tiempo, orientándolo a tareas de mayor impacto.

Esto tiene implicaciones directas para líderes y tomadores de decisión: la tecnología puede redistribuir esfuerzo desde lo operativo hacia la creatividad, la supervisión estratégica y la relación con clientes, pero requiere cambios en procesos, metas y formación.

Lecciones relevantes para organizaciones en Latinoamérica

Aunque el caso reseñado corresponde a KPMG Canada, las enseñanzas son transferibles para empresas latinoamericanas que consideren incorporar asistentes inteligentes en su operación:

  • Enfoque en valor: medir el éxito no solo por horas ahorradas, sino por la calidad del trabajo estratégico que se habilita.
  • Integración con herramientas de trabajo: la adopción se acelera cuando la IA está integrada en las plataformas que la gente ya usa, como gestores de correo y colaboración.
  • Gobernanza y formación: desplegar IA a escala exige políticas claras, seguimiento del uso y programas de capacitación para garantizar un uso responsable y alineado con riesgos regulatorios y de reputación.
  • Compartir prácticas: crear foros internos donde equipos compartan casos de uso de alto impacto ayuda a multiplicar beneficios.

Para muchas organizaciones en la región, el desafío será replicar esta combinación de tecnología, procesos y cultura: no basta con tener la herramienta, es necesario rediseñar objetivos y métricas para capturar el valor real.

Conclusión: IA como palanca para trabajo de mayor valor

El ejemplo de Christine Andrew y KPMG Canada ilustra una visión que debe guiar a las empresas: la adopción de IA como Copilot no es meramente una mejora de eficiencia, sino una palanca para elevar el nivel del trabajo que realizan los equipos. Al reducir la carga administrativa, se crea espacio para pensar estratégicamente, conectar con clientes y resolver problemas más complejos. Para líderes en Latinoamérica, el reto será diseñar despliegues que integren la tecnología con gobernanza, formación y objetivos claros, de modo que la IA impulse tanto la productividad como la calidad y el impacto del trabajo.

Fuente original: Microsoft AI Blog