Cinco gadgets de ciencia ficción que ya se pueden comprar
Lo que antes solo veíamos en películas de ciencia ficción empieza a aterrizar en tiendas: teléfonos que se despliegan en tríptico, gafas con IA en la lente, ladrillos LEGO que reaccionan, uñas electrónicas y hasta piruletas que reproducen música. Revisamos cómo funcionan y qué considerar para la región.
Cuando la pantalla deja de ser solo una pantalla
Las películas de ciencia ficción han sido una hoja de ruta visual para muchas tecnologías actuales: desde las videollamadas de Blade Runner hasta las interfaces por gestos de Minority Report o los asistentes conversacionales de Iron Man. Hoy varias de esas ideas han dejado de ser pura imaginación y se convierten en productos que cualquiera puede comprar o reservar. A continuación revisamos cinco dispositivos que más parecen sacados del cine, cómo funcionan y qué significa su llegada para usuarios y empresas, incluyendo consideraciones para América Latina.
1. El móvil que se abre como un tríptico: Samsung Galaxy Z TriFold
El Galaxy Z TriFold lleva la idea de los teléfonos plegables un paso más allá: cuando se despliega funciona como una tableta de hasta 10 pulgadas. Técnicamente combina componentes de alta gama —procesador Snapdragon 8 Elite, cámaras de 200 megapíxeles y la función DeX para usarse casi como un miniPC— en un diseño que antes solo imaginábamos en guiones de ciencia ficción.
Este modelo ya está disponible en algunos mercados (Corea del Sur, China y Estados Unidos) desde finales de 2025, aunque no hay fecha confirmada para España ni para otros países. Para profesionales y empresas la propuesta es clara: mayor pantalla para productividad móvil sin renunciar a la portabilidad. En la práctica, la adopción masiva dependerá de factores como la durabilidad de las bisagras, la optimización de aplicaciones para pantallas intermedias y, por supuesto, el precio.
2. Gafas inteligentes con IA integrada: Solos AirGo V2
Las Solos AirGo V2 representan una evolución en wearables que trasciende las notificaciones: integran asistencia por IA en tiempo real, reconocimiento de objetos y traducción visual directamente en la lente. La idea es interactuar con información del entorno sin sacar el teléfono: identificar un producto, traducir un cartel o recibir anotaciones contextuales mientras camina.
Este tipo de gafas amplifica la promesa de la realidad aumentada aplicada a tareas cotidianas y profesionales. Según el fabricante, el dispositivo comenzará a venderse en los próximos meses. Para mercados latinoamericanos interesa evaluar la compatibilidad con idiomas locales, privacidad en espacios públicos y la utilidad real en escenarios como visitas técnicas, logística o formación en campo.
3. Bloques que responden al mundo real: LEGO Smart Play
LEGO continúa su apuesta por mezclar juego físico y digital con los ladrillos inteligentes de LEGO Smart Play. Estas piezas generan efectos sonoros y respuestas temáticas en función de la construcción: un helicóptero que suena como helicóptero, dinosaurios que rugen o personajes que reaccionan al escenario que se arma.
El enfoque no es solo lúdico: en educación, estos bloques pueden reforzar el aprendizaje STEAM al integrar sensorialidad y programación básica. Para familias y centros escolares en América Latina, la llegada de este tipo de kits abre oportunidades para enseñar conceptos técnicos con soporte físico, aunque la disponibilidad local y el costo serán factores determinantes para su adopción.
4. Uñas que cambian de color: iPolish
Las uñas inteligentes iPolish usan un sistema de tinta electrónica similar al de los lectores de libros electrónicos. La idea es sencilla: la persona puede cambiar el color de sus uñas tantas veces como quiera desde una app en el teléfono, mediante un dispositivo que envía la señal de forma inalámbrica. No requiere esmalte líquido ni químicos y promete hasta 400 colores diferentes.
El producto ya se vende en Estados Unidos y, según el fabricante, estará disponible en más países próximamente. Para salones de belleza, retail y consumidores latinoamericanos, iPolish plantea un giro interesante: servicios de manicura digitalizados, colecciones temporales y una oferta de personalización que se integra con el móvil. Habrá que ver cómo se acomodan regulaciones locales sobre cosméticos y salud de uñas.
5. Música que se come: Lollipop Star
Lollipop Star transforma una piruleta en un dispositivo sonoro usando conducción ósea: un módulo en el palo transmite vibraciones a través de los dientes y la mandíbula hasta el oído interno, permitiendo escuchar música mientras se disfruta del caramelo. Cada unidad viene precargada con una canción asociada a un sabor y artista, y es de un solo uso —la música se termina con la piruleta. Actualmente la lista de espera para adquirirlas ya está abierta.
Aunque parece un gadget de nicho o una campaña de marketing experiencial, ejemplifica cómo dispositivos sencillos pueden ofrecer nuevas formas de interacción multisensorial. Para marcas y activaciones en Latinoamérica, este tipo de producto podría usarse en eventos, promociones o experiencias POP, siempre considerando normativas sanitarias y de importación.
¿Por qué importan estos dispositivos?
Más allá del asombro tecnológico, estos gadgets muestran tendencias claras: la convergencia entre lo físico y lo digital (LEGO y las uñas electrónicas), la miniaturización de funciones avanzadas (gafas con IA) y la búsqueda de experiencias inmersivas y personalizadas (TriFold y Lollipop Star). Para empresas, estas innovaciones generan nuevas oportunidades en sectores como retail, educación, salud, entretenimiento y servicios móviles.
Sin embargo, su impacto real dependerá de factores prácticos: adaptación del software a idiomas y mercados locales, costos de entrada, soporte y garantías, así como marcos regulatorios sobre privacidad y seguridad.
Consideraciones específicas para América Latina
- Disponibilidad y distribución: Muchos de estos productos debutan primero en mercados como EE. UU., Corea o China. Importarlos puede implicar aranceles, tiempos de espera y falta de soporte local.
- Idioma y experiencia: Gafas con traducción o asistentes por IA deben soportar variaciones del español y dialectos locales para ser verdaderamente útiles aquí.
- Precios y segmento: La mayor parte de estos gadgets inicialmente apuntan a usuarios early adopters. La democratización dependerá de que aparezcan versiones más accesibles o de que surja demanda por servicios asociados.
- Regulaciones y salud: Productos que interactúan con el cuerpo (uñas electrónicas, dispositivos de conducción ósea) pueden requerir certificaciones o enfrentar barreras regulatorias en algunos países.
- Oportunidad para empresas: Marcas locales pueden aprovechar estas tecnologías para campañas de marketing experiencial, formación técnica y soluciones B2B, siempre adaptando contenido y soporte.
Conclusión
La línea entre ciencia ficción y producto de consumo es cada vez más delgada. Los dispositivos que hoy nos sorprenden —desde un smartphone que se abre como un tríptico hasta una piruleta musical— anticipan cómo se integrará la tecnología en lo cotidiano: más interactiva, más personalizada y, en algunos casos, más física. Para América Latina, la llegada de estas innovaciones plantea tanto retos logísticos como oportunidades de negocio y aprendizaje. Vale la pena seguir su evolución: la próxima idea que ahora parece de película podría estar mañana en una vitrina local o convertirse en una herramienta para su empresa.
Fuente original: El Pais IA